No es necesario publicar todos los días: el enfoque de “cuanto más, mejor” no se aplica a las redes sociales. De hecho, publicar con demasiada frecuencia puede tener efectos negativos, como un menor rendimiento de las publicaciones y la pérdida de seguidores, sin mencionar el desgaste que supone intentar mantener un ritmo insostenible. Prioriza la calidad y la constancia, no la cantidad.
Una vez que tu curso se haya lanzado, recomendamos publicar una vez a la semana para mantener a los usuarios interesados y comprometidos.